En casa, la cocina es uno de los espacios donde más agua usamos… y también uno de los lugares donde más fácil es ahorrar con pequeños gestos.
Si cocinas a diario, estos 4 trucos se notan enseguida y apenas alteran tu rutina.
1) Descongela en la nevera, no bajo el grifo
Pasar los alimentos congelados a la parte baja de la nevera la noche anterior te ayuda a ahorrar agua sin esfuerzo. Además, el frío del alimento contribuye a mantener la temperatura del frigorífico.
2) Lava frutas y verduras en un bol
En lugar de dejar el agua correr, llena un recipiente, lava los alimentos y listo. Después, puedes reutilizar esa agua para regar plantas, siempre que no hayas usado jabón, o para una primera limpieza del fregadero.
3) Cocina con tapa y con la cantidad justa de agua
Cocinar con tapa acelera la cocción y reduce el tiempo al fuego. Y además, medir bien el agua también cuenta: para pasta o verduras no hace falta llenar la olla hasta arriba. Si te sobra, acabará yéndose por el desagüe.
4) Aprovecha el agua de cocción
El agua de hervir verduras, si tiene poca sal o no lleva, puede servir como base para caldos, cremas o arroces. Y el agua de la pasta también tiene mucho potencial: una taza basta para ligar salsas y darles mejor textura sin añadir más líquido.
Ahorrar agua no va de hacerlo perfecto, sino de incorporar hábitos sencillos que sí puedes mantener. Pequeños cambios en la cocina pueden notarse más de lo que parece.
Tu cocina también ahorra agua… y se nota.
























