Con la primavera ya en marcha y las temperaturas subiendo poco a poco, se acerca ese momento que, aunque sabemos que llega dos veces al año, siempre nos da un poco de pereza: ¡el cambio de armario!
En Spar Española te damos algunos consejos útiles para que este proceso sea lo más rápido, práctico y ordenado posible.
1. Reserva una mañana solo para ello
El cambio de armario requiere tiempo y concentración, así que el primer consejo es dedicarle una mañana tranquila. Intenta hacerlo sin interrupciones, con buena música de fondo y, si puedes, con luz natural. ¡Verás cómo se hace mucho más llevadero!
2. Lava toda la ropa antes de guardarla
Puede parecer un detalle menor, pero es importante. Los restos de perfume, cremas o incluso el simple uso diario pueden atraer polillas o generar malos olores. Lava bien toda la ropa, sécala completamente y, si se trata de prendas delicadas como abrigos o chaquetas, lo ideal es llevarlas a la tintorería.
3. Elige bien los sistemas de almacenaje
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Bolsas de tela: Son transpirables, resistentes y, además, permiten conservar mejor la ropa. Algunas incluso tienen una ventana transparente para que sepas qué hay dentro.
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Bolsas al vacío: Perfectas para edredones, mantas y chaquetas voluminosas. Ahorran espacio y protegen del polvo y la humedad.
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Cajas de plástico: Útiles si tienes que guardar ropa en lugares húmedos. Eso sí, asegúrate de que estén bien cerradas y, si es posible, que sean transparentes para identificar su contenido fácilmente.
4. Perchas y fundas, imprescindibles para ciertas prendas
Para la ropa que no se debe doblar, como trajes o abrigos, utiliza perchas con los hombros redondeados y guárdalos en fundas de tela o con cremallera. Así conservarán su forma y estarán protegidos.
5. Añade un toque de buen olor
Un truco que nunca falla: coloca bolsitas de lavanda, una pastilla de jabón o sachets perfumados entre la ropa guardada. Cuando la saques dentro de unos meses, ¡seguirá oliendo genial!
6. Haz limpieza: quédate solo con lo que realmente usas
El cambio de armario es el momento perfecto para revisar todo lo que tienes y hacer limpieza. Si hace más de dos temporadas que no te pones una prenda, plantéate donarla o llevarla a un contenedor de reciclaje textil. Tu armario te lo agradecerá… ¡y tú también!