En agosto, la cocina suele ir a otro ritmo. Apetecen platos frescos, recetas rápidas y comidas que no obliguen a pasar demasiado tiempo entre fogones. Después de una mañana de playa, una tarde de piscina o un día de calor intenso, tener una despensa bien pensada puede salvar más de una comida.
La clave está en contar con básicos versátiles, fáciles de combinar y que permitan preparar platos completos en pocos minutos. En SPAR puedes encontrar productos de despensa que encajan muy bien con este estilo de cocina práctica y veraniega: pasta, arroz, legumbres, conservas vegetales, atún, tomate frito o gazpacho.
Una buena opción para los días de calor son las ensaladas completas. Con un bote de legumbres SPAR, por ejemplo garbanzos o lentejas cocidas, puedes preparar una comida rápida añadiendo tomate, pepino, cebolla, huevo duro, atún SPAR y un aliño sencillo. También puedes usar arroz SPAR como base para una ensalada fría con maíz, aceitunas, zanahoria rallada y conservas vegetales. Son platos fáciles, saciantes y perfectos para dejar preparados con antelación.
La pasta SPAR también es un básico que nunca falla. Puedes cocinarla por la mañana y guardarla en la nevera para montar una ensalada fría al momento. Basta con añadir atún, verduras frescas, un poco de aceite de oliva y tus ingredientes favoritos. Si prefieres una cena rápida y caliente, una pasta con tomate frito SPAR puede convertirse en un plato sencillo y reconfortante en menos de 15 minutos.
Otro imprescindible del verano es el gazpacho. Tener gazpacho SPAR en la nevera ayuda a resolver entrantes, cenas ligeras o comidas rápidas cuando no apetece cocinar. Puedes acompañarlo con una tostada, una tortilla francesa, una ensalada o unas conservas para completar el menú sin complicarte.
Las conservas vegetales también son grandes aliadas. Espárragos, pimientos, maíz, guisantes o alcachofas pueden transformar cualquier plato sencillo en una comida más completa. Combinadas con producto fresco de temporada, como tomates, lechuga, pepino o fruta, permiten improvisar recetas equilibradas y llenas de color.
El truco está en mezclar despensa y fresco: una base de arroz, pasta o legumbres; una proteína como atún o huevo; verduras frescas o en conserva; y un aliño sencillo. Con esa fórmula, tienes comidas de verano listas en pocos minutos.
Porque en agosto, comer bien no tiene por qué ser complicado. Con una despensa preparada, cualquier día puede terminar con una comida fácil, fresca y muy de verano.